Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

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La realidad virtual ha sido un elemento básico de la ciencia ficción desde que Stanley G. Weinbaum escribiera en 1935 una descripción de las gafas de protección en su novela Las gafas de Pigmalión. Ahora que la realidad virtual se ha convertido en una realidad actual, de forma lenta pero segura va revolucionando el tratamiento de las enfermedades de corazón y el ataque cerebral.

“En los próximos dos años, cada centro médico contará con realidad virtual. Será tan ubicuo como el teléfono inteligente”, dijo David M. Axelrod, M.D., profesor clínico asistente de cardiología pediátrica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Standford.

“El corazón y el cerebro son dos de los órganos más complejos para entender de forma tridimensional, y la realidad virtual cambiará la forma en que los estudiantes y los pacientes aprenden sobre la enfermedad del corazón y el ataque cerebral”, comentó.

Ese cambio ya está en pie.

Para explicar problemas del corazón complicados a los estudiantes y a las familias de pacientes cuyos hijos tendrán una cirugía, Axelrod y otros cardiólogos pediátricos de Stanford usan una herramienta de RV llamada Stanford Virtual Heart. Los usuarios se ponen un dispositivo que tiene gafas, toman un control remoto y se transportan adentro de las cámaras del corazón y los vasos sanguíneos, dijo Axelrod, quien también es el asesor médico principal y un accionista de Lighthaus, Inc., la empresa que creó Stanford Virtual Heart.

Dr. David Axelrod (derecha) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Standford y David Sarno, fundador de Lighthaus, Inc., la empresa que creó Stanford Virtual Heart. (Foto cortesía de David Axelrod)

Dr. David Axelrod (derecha) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Standford y David Sarno, fundador de Lighthaus, Inc., la empresa que creó Stanford Virtual Heart. (Foto cortesía de David Axelrod)

En el Visible Heart Laboratory de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, los doctores que se valen de la realidad virtual en su trabajo pueden poner marcapasos pequeños y sin plomo dentro de varios modelos  tridimensionales del corazón.

“Los médicos pueden explorar la anatomía, agrandarla, achicarla, y explicar un defecto a alguien”, dijo Paul Iaizzo, Ph.D., un profesor de cirugía y el director del Visible Heart Lab. “Los cirujanos con quienes hemos hablado dicen, ‘por primera vez, tenemos una herramienta fácil para explicarles mejor a las familias qué es lo que necesitamos hacer quirúrgicamente’”.

Invertir en la realidad virtual es una manera ingeniosa para inspirar a la próxima generación de estudiantes de medicina que se criaron con las manos pegadas a los videojuegos, dijo Iaizzo.

“Ahora, en lugar de ir a casa y jugar los juegos, se quedan en el laboratorio toda la noche y crean herramientas educacionales”, dijo Iaizzo. “Es igual de emocionante para ellos, y aún más satisfactorio porque saben que ayudan a otros”.

La realidad virtual también puede ayudar a mejorar el cuidado urgente cardiovascular – particularmente fuera del salón de clases, dónde tiene más importancia.

Investigadores de la Universidad de Pennsylvania estudian si la realidad virtual puede mejor preparar a los transeúntes a administrar la RCP en un entorno urbano frenético. A los participantes involuntarios se les da gafas de realidad virtual y varios dispositivos manuales, y de pronto se ven obligados a ayudar a una víctima de paro cardíaco, mientras los transeúntes a su alrededor se ponen histéricos y las sirenas se escuchan en el fondo.

“La realidad virtual realmente puede intensificar el estrés y el realismo de estos eventos para ayudarnos a entender cómo los proveedores de auxilios responden en la vida real”, dijo Marion Leary, R.N., directora de investigación para el Center for Resuscitation Science de la Universidad de Pennsylvania.

“¿Llaman al 911? ¿Piden un DEA? ¿Administran la RCP? Esperamos no solo capacitar a personas con destrezas, sino también prepararlas emocional y mentalmente para tomar la iniciativa y responder cuando ocurre un paro cardíaco real”, dijo Leary, quien también fundó ImmERge Labs, una empresa nueva basada en  las investigaciones de RV que ha hecho sobre la preparación para emergencias.

La realidad virtual emergió en los años noventa en el mundo de los videojuegos, y desde entonces se ha adoptado poco a poco en el campo de la medicina. En 2010, por ejemplo, cirujanos empezaron a usar la consola de realidad virtual el simulador de cirugía robótica conocido como RoSS, para aprender a operar el sistema robótico quirúrgico da Vinci.

Hoy, cientos de científicos exploran cómo la realidad virtual puede ayudar a tratar todo tipo de condiciones, desde la agorafobia hasta quemaduras y ataque cerebral. Los estudios sugieren que en pacientes que han sufrido un ataque cerebral, el uso de un interfaz de realidad virtual puede ayudar a mejorar el movimiento y la coordinación de los brazos, las manos y los dedos.

Según un informe reciente de Grand View Research, Inc., una empresa de estudios de mercado, la realidad virtual y la realidad aumentada en el mercado de cuidados de salud representarán más de $5 mil millones para el año 2025. Pero por ahora, el uso de la realidad virtual mejorar el tratamiento de enfermedad del corazón y ataque cerebral está todavía en su infancia, dijo Axelrod.

Alyssa Giacalone, una asistente médica de Lucile Packard Children’s Hospital Stanford, usa Stanford Virtual Heart. (Foto cortesía de David Sarno)

Alyssa Giacalone, una asistente médica de Lucile Packard Children’s Hospital Stanford, usa Stanford Virtual Heart. (Foto cortesía de David Sarno)

“Hay mucha oportunidad y emoción, pero la tecnología está mucho más adelante de donde está el mercado, o incluso, de donde se encuentra en estos momentos la industria de la medicina”, comentó Axelrod.

“Pero tengo optimismo de que se dará un salto grande hacia adelante. Pronto, podremos usar los programas de realidad virtual para educar a todos en el mundo. No importará si están en la ciudad de Nueva York o en un pueblo campestre en China – cualquier persona con un celular e internet podrá inmediatamente aprender sobre la enfermedad de corazón congénita”, concluyó.