Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

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Según un estudio nuevo, las mujeres que tienen cinturas más grandes en relación con sus caderas tienen un riesgo más alto de tener un infarto a comparación con hombres que tienen un tipo de cuerpo similar.

El estudio, publicado el miércoles en la revista científica Journal of the American Heart Association, sugiere que en los hombres y en las mujeres, la proporción de la medida de cintura-cadera puede ser un mejor indicador del riesgo de infarto en lugar del índice de masa corporal.

Estudios previos han mostrado que dónde se almacena la grasa en el cuerpo — no solo la obesidad en general — contribuye a un riesgo más alto de enfermedad del corazón. Sin embargo, los hallazgos previos no dejaban claro cómo figuraba el tema de género en la ecuación, a pesar de las claras diferencias en la distribución de la grasa corporal en hombres y en mujeres.

Para este estudio, los investigadores buscaron vínculos de género específicos en cuanto al exceso de peso, la distribución de grasa y el riesgo de enfermedad del corazón en casi medio millón de hombres y mujeres del Reino Unido entre 40 y 69 años que no tenían antecedentes de enfermedad del corazón. Durante siete años de seguimiento, se registraron 5.710 de infartos en los participantes. Las mujeres tenían un riesgo de infarto 15 % más alto a comparación con hombres con una distribución similar de grasa en la cintura y en las caderas.

“Encontramos que las mujeres con cinturas más grandes y con una proporción cintura-cadera más grande encaran un riesgo excesivamente más alto de tener un infarto que hombres que tienen una ‘forma manzana’ similar”, dijo Sanne Peters, la autora principal del estudio y una investigadora del Instituto George de Salud Global de la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

En las mujeres participantes, el promedio de la circunferencia de la cintura era de aproximadamente 33 ½ pulgadas y en los hombres participantes, era de aproximadamente 38 ¼ pulgadas. Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, las mujeres con una cintura más grande de 35 pulgadas y los hombres con una cintura de más de 40 pulgadas tienen un riesgo más alto de enfermedad del corazón y diabetes tipo 2.

“Un chequeo más intensivo para determinar el riesgo y el desarrollo de enfermedad cardiovascular y de diabetes en personas con forma de manzana podría prevenir el inicio precoz de enfermedad, especialmente en mujeres”, dijo Peters.

El doctor Goutham Rao es el presidente de medicina familiar y de salud comunitaria del Centro Médico de Cleveland, una institución del sistema de salud University Hospitals. El doctor Rao dijo que el estudio proporcionó para los pacientes y los médicos un nuevo contexto en la lucha contra la enfermedad del corazón.

“Ahora sabemos que las mujeres tienen que tener más cuidado”, dijo Rao, el autor principal de un informe científico de 2015 de la American Heart Association que recomienda que todos los años los adultos se midan la circunferencia de la cintura y el índice de masa corporal. “Ya sabíamos que tener una cintura grande era un factor de riesgo para la población general, pero lo interesante del estudio es que las mujeres estaban más afectadas por ese riesgo particular”.

El estudio también sugiere que medir el tamaño de la cintura y comparar la medida con el tamaño de las caderas puede ser una mejor manera de predecir el riesgo de enfermedad de corazón que el índice de grasa corporal, la medición más común que se usa para calcular la grasa del cuerpo, de acuerdo con la estatura y el peso.

“El IMC es una medida de obesidad general, y no distingue entre la grasa de las caderas o la cintura”, dijo Peters. “Pero a comparación con la grasa en las caderas, la grasa de la cintura es más activa metabólicamente, está vinculada muy significativamente con la resistencia a la insulina y podría estar vinculada más fuertemente con el riesgo de enfermedad del corazón, de ataque cerebral y de diabetes”.

“Las medidas de la distribución de grasa corporal, incluso la circunferencia de la cintura, la proporción de cintura-cadera y proporción cintura-estatura, pueden ser más adecuadas como indicadores del riesgo de enfermedad cardiovascular”, comentó la investigadora.

Rao — quien no participó en el estudio — dijo que concordaba, y comentó que los médicos deben ser agresivos en buscar “maneras respetuosas para superar la susceptibilidad” para medir las cinturas de los pacientes. Esos métodos, dijo, pueden incluir tomar las medidas en cuartos privados y permitir que los pacientes se midan sus cinturas con cintas medidoras económicas.

Dijo Rao, “Creo que este estudio indica que el IMC es una medida defectuosa y ofrece evidencia de que debemos de medir la circunferencia de la cintura de forma sistemática en todos nuestros pacientes adultos por lo menos una vez al año — no solo porque muestra que algunas personas tienen un riesgo alto, sino porque también puede identificar a personas que no tengan un riesgo alto”.

Peters dijo que ahora se necesitan más estudios sobre las diferentes maneras en que las mujeres y los hombres almacenan la grasa corporal y cómo eso afecta la salud en general. Rao dijo que se necesitan más investigación sobre cómo la circunferencia de la cintura afecta el riesgo de ataque cerebral, y cómo impacta a varios grupos raciales y grupos étnicos.

Por el momento, Rao dijo que el estudio subraya que los hombres y las mujeres deben disminuir el exceso de grasa en el estómago con una doble estrategia de una alimentación nutritiva y ejercicio habitual.

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