Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

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Atención pasajeros, les habla su piloto.

Tengo prisa por llegar al destino, y ustedes probablemente la tengan también.

Como se lo que hago, voy ahorrarnos tiempo y repasaré rápidamente estos aburridos protocolos de seguridad que por lo general nos toman mucho tiempo, y despegaremos pronto.

Esa situación hipotética es cómica. Ningún piloto sería tan negligente. Ningún pasajero, miembro de la tripulación o controlador aéreo permitiría que ocurriera.

Sin embargo, cuando se trata de tomar la presión arterial, esa situación ocurre con frecuencia. Es penoso, porque el proceso de tomarse la presión debe ser igual de meticuloso como lo es repasar los protocolos de seguridad antes de despegar.

No es una exageración, es igual de importante.

Si tiene la presión alta, tiene el doble de posibilidad de que le dé un infarto o un ataque cerebral. Y caballeros, a ustedes afectarlos de otras maneras, incluso en la intimidad. Y la única manera de saber si tiene la presión arterial alta es tomársela – y tomársela correctamente.

Ahora hay una nueva advertencia. A partir del lunes, hay nuevas reglas para clasificar la presión arterial alta, también llamada hipertensión. Los peritos en el tema que tienen la información más actualizada ahora definen la hipertensión como una medición de 130 para el número de arriba, y de 80 para el número de abajo. El estándar anterior era 140/90.

 

Este cambio actualiza las guías de práctica clínica que siguen médicos por todo el país. Una diferencia significativa es que se elimina la categoría “prehipertensión”, también llamada “elevada normal”. El rango de alarma anterior es ahora parte del rango de peligro. Las guías nuevas se han diseñado para ayudar a las personas a controlar su presión con prontitud – porque se ha comprobado que eso previene daños a los órganos.

Para controlar la presión arterial, no se requiere medicamento. En muchos casos, las personas pueden bajar sus mediciones cambiando sus hábitos. Pueden, por ejemplo, comer más sano, hacer más ejercicio y tomar menos alcohol.

Los peritos que se pasaron tres años desarrollando las guías quisieron recalcar que para tomar una medición correcta, se deben seguir las instrucciones al pie de la letra.

“Nos incumbe a los que somos médicos medirla adecuadamente y capacitar a personas para que lo hagan correctamente en sus hogares”, dijo Paul Whelton, M.D.,  presidente del comité de redacción que actualizó las guías y un profesor de epidemiología en la Facultad de Salud Pública y Medicina Tropical de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans. “No estamos tan ocupados como para que no podamos hacerlo correctamente”.

Este artículo se ha centrado en cómo tomarse uno mismo una medida confiable de la presión arterial. Este nota también le sirve como un manual básico que le ayudará a pedir que le tomen la presión correctamente.

Este gráfico lo puede imprimir o guardar en su teléfono. También lo puede compartir en las redes sociales y mandárselo por correo a sus amistades y familiares.

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A continuación, encontrará más información sobre qué hacer después de la primera medición:

— Tome por lo menos dos mediciones, con un minuto de diferencia, y saque el promedio. Este paso reduce la variabilidad. Si cree que el rango es muy amplio, tómese la presión una tercera vez y saque el promedio. (Si se toma la presión en casa, es mejor que lo haga por la mañana antes de tomarse sus medicamentos, y otra vez por la noche antes de cenar.)

— Recuerde que su presión puede variar entre 5 y 10 miligramos de mercurio (esa es la medida para la presión arterial) durante un ciclo respiratorio. No espere que todas las mediciones sean iguales.

— Su registro debe incluir los promedios y cada una de las mediciones. Debe llevar su registro a sus citas con el médico para que su proveedor de servicios de salud vea los patrones. Eso también le permitirá agregar las mediciones más recientes.

— Si usa un tensiómetro en casa, llévelo a todas las citas con su médico. Es importante que lo haga, especialmente si su aparato tiene una memoria interna que guarda los resultados. También es buena idea de que su proveedor de servicios de salud evalúe su dispositivo una vez al año para cerciorarse que opere correctamente.

Si no está convencido que se amerita el esfuerzo adicional, Whelton lo describe así: Seguramente quiere que el laboratorio que maneja las muestras de sangre cumpla con protocolos de calidad estrictos. Considerando que la medición de la presión tiende a dar lugar a errores, ¿por qué no exigir el mismo rigor de ese proceso?

Y en cuanto a la posibilidad de error…

En un congreso de la Asociación Americana de Medicina en 2015, se les presentó un reto a 159 estudiantes de medicina: Que le tomaran correctamente la presión arterial a un paciente. Solo uno – ¡uno! — siguió los 11 elementos que se les había enseñado. En promedio, solo cumplieron con 4.1 pasos requeridos.

Uno de los errores más grandes que cometieron: No permitir que un paciente descansara por cinco minutos en la silla antes de tomarle las mediciones. Solamente 11 de los futuros médicos lo hicieron.

Un artículo sobre el estudio se publicó este verano en JAMA, una revista científica reconocida en el campo de la medicina. El artículo incluye un mensaje importante de Raymond R. Townsend, M.D., coautor del estudio y director del programa de hipertensión en el Hospital de la Universidad de Pensilvania. En 2016, la AHA nombró a Townsend Médico del Año.

“Tenía un reto permanente en las rondas en Penn: ‘Si puede tomar la presión correctamente en mi presencia, les pago la cena [en cualquier] restaurante que escojan en Filadelfia’”, dijo Townsend. “En 10 años, no hubo una persona –ni residente, ni becario, ni alumno— que pudiera lograrlo”.

Para los pacientes, hay mucho más en juego en una medición correcta que en una invitación a una comida. La próxima vez que se ponga el brazalete para tomarse la presión, cerciórese que el mismo esfuerzo y el tiempo que dedican los pilotos a repasar los protocolos de seguridad, se lo dediquen para que tenga una medición correcta de la presión.

Si tiene preguntas o comentarios sobre este artículo, por favor envíe un correo electrónico a editor@heart.org.