Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

Chad Gradney con su hijo Hunter y su esposa Kristen. Gradney tiene hipercolesterolemia familiar, y su hijo tiene marcadores de la condición.

Chad Gradney con su hijo Hunter y su esposa Kristen. Gradney tiene hipercolesterolemia familiar, y su hijo tiene marcadores de la condición.

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Él gozaba de buena salud, estaba en forma y se casaba en dos meses. Chad Gradney atribuyó los dolores recurrentes en su caja torácica a ansiedad provocada por la muerte reciente de su papá a raíz de un infarto. Pero un día de abril de 2005, un dolor severo en el pecho lo tumbó al suelo.

Dos días después, Gradney se sometió a una cirugía de derivación coronaria cuádruple. Tenía 27 años de edad.

Después de la cirugía Gradney se dedicó a comer más saludable y a hacer más ejercicio, pero siete años después, sus niveles de colesterol seguían peligrosamente altos y nuevas obstrucciones bloqueaban otra vez sus arterias. Poco después, sus médicos diagnosticaron a Gradney hipercolesterolemia familiar, una condición hereditaria que se caracteriza por muy altos niveles de colesterol “malo” (LDL, por sus siglas en ingles), que se transporta en la sangre por lipoproteínas de baja densidad. La HF puede conllevar al desarrollo temprano de enfermedades cardíacas.

Según dicen los investigadores ahora, la condición es dos veces más común en los Estados Unidos de lo que se creía, y afecta a uno de 250 adultos.

En un estudio publicado hace poco en la revista Circulation, los investigadores calculan que la HF afecta aproximadamente a 834.500 adultos estadounidenses y afecta de forma distinta a grupos raciales y étnicos. Ocurre con más frecuencia en personas de raza negra y de raza blanca, y a comparación, se manifiesta con la mitad de la frecuencia en mexicoamericanos.

Los investigadores usaron datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición para analizar información de salud e historiales familiares de enfermedad cardíaca de 36.949 participantes. La información existente sobre la frecuencia de la HF en poblaciones que no son de raza blanca es escasa, y los resultados dan a los investigadores un mejor punto de referencia sobre los habitantes multiétnicos en los Estados Unidos, dijo la investigadora principal del estudio Sarah de Ferranti, M.D., directora de cardiología preventiva de Boston Children’s Hospital.

El próximo paso, dijo, es hacer “estudios más especializados a fin de tener una mejor idea de lo que está pasando” en grupos étnicos y raciales determinados.

En general, la mitad de adultos hispanos que tienen lo que tradicionalmente se considera colesterol alto no saben que padecen de la condición —y de los que han sido diagnosticados, menos de la tercera parte están recibiendo tratamiento, según un estudio publicado el año pasado en la revista Journal of the American Heart Association. La información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades también muestra que los hombres mexicoamericanos  tienen una mayor tendencia que sus pares de raza negra y de raza blanca a tener lo que se conoce tradicionalmente como colesterol alto.

Las personas con la HF tienen un receptor defectuoso que no puede captar el colesterol LDL para eliminarlo del cuerpo. Sin tratamiento, el colesterol LDL puede exceder 190 miligramos por decilitro en los adultos y 160 mg/dL en los niños.

Para tratar HF, los medicos usan dosis altas de fármacos llamados estatinas para bajar el colesterol. El verano pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó dos medicinas nuevas para tratar a adultos con la HF. Los medicamentos, Praluent (alirocumab) y Repatha (evolocumab), son parte de una nueva clase de fármacos llamados inhibidores de la proteína PCSK9.

Keith C. Ferdinand, M.D., un cardiólogo de Nuevo Orleans, dijo que es común que los pacientes con un historial familiar de atherosclerosis —el endurecimiento y estrechamiento de las arterias que es la causa principal de enfermedad cardíaca— no se hagan chequeos porque no se sienten enfermos.

“La ausencia de síntomas no significa la ausencia de riesgo”, dijo Ferdinand.

Ferdinand dijo que los nuevos hallazgos sobre la prevalencia pueden ayudar a las personas a reconocer la importancia de hacerse una prueba de lípidos que incluya todos los niveles de colesterol —colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL (el “bueno”), y triglicéridos— y de conocer su historial familiar de enfermedades cardíacas. También recuerda a los médicos que deben estar atentos a los factores de riesgo para identificar a pacientes con la HF.

Las pautas federales recomiendan controlar el colesterol cada cinco años a partir de los veinte años de edad. Además, las normas indican que los niños entre nueve y once años deben someterse a una prueba de detección por lo menos una vez y luego otra vez entre los diecisiete y veintiún años de edad.

Los niveles altos de colesterol de Leticia Perez se pueden atribuir a su papá, que murió de un infarto en su cuarentena . Perez dijo que lamenta no haberse hecho controles habituales y tomar los medicamentos con regularidad en los años posteriores a su diagnóstico, en su treintena.

En el año 2011, Perez se sometió a una cirugía de derivación coronaria. La ex agente de arrendamiento ya no puede trabajar debido a su mal estado de salud y anima a cualquier persona que tenga un historial familiar de enfermedades del corazón hacerse un examen de colesterol.

“Honestamente, lo que yo estoy pasando no quisiera que nadie lo pasara”, dijo esta abuela de cincuenta y siete años de Houston.

Gradney tiene ahora treinta y ocho años y vive en Baton Rouge con su esposa Kristen y su hijo Hunter, de cuatro años de edad. Los análisis indican que Hunter tiene los marcadores de la HF. Gradney espera que otras personas con similares antecedentes de salud en sus familias se eduquen sobre la HF, y que tomen  control de su salud antes de ir a parar en una sala de emergencia.

Gradney continua haciendo ejercicio y cuidando su dieta. Su cardiólogo principal le está tratando con un régimen agresivo de medicamentos, y le dice que no tiene por qué preocuparse.

“Me prometió que yo estaría bailando en la boda de mi hijo”, dijo Gradney.

Foto cortesía de Chad Gradney