Por AMERICAN HEART ASSOCIATION NEWS

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El verano es la temporada de las parrilladas y otras actividades que se disfrutan al aire libre. Pero también es la temporada de días de calor oprimente. Y los expertos dicen que todos, especialmente las personas de la tercera edad y los más pequeños, necesitan saber cómo limitar los efectos potencialmente fatales de las temperaturas altas.

Los griegos y los romanos de la antigüedad llamaban canícula a los días más calurosos del verano. El Old Farmer’s Almanac los marca como 40 días entre el 3 de julio al 11 de agosto. El período coincide con el ascenso de la estrella Sirius, a la que también se le llama Can Mayor.

Este año, ya se ha comprobado que los días de la canícula han sido peligrosos.

Se han emitido advertencias de calor e informes climatológicos para varias regiones del país, porque varias olas de calor han sofocado el noroeste y se han trasladado al sur y occidente. Se ha reportado que en Quebec han muerto por lo menos 70 personas en una ola que ha azotado el oriente y el occidente de Canadá.

 Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, cada año mueren más de 600 personas en Estados Unidos por enfermedades prevenibles vinculadas al calor. La dependencia calcula que cada verano se atienden a más de 65 000 estadounidenses en salas de emergencia por enfermedades agudas ligadas a la exposición al calor.

“Creo que a gente subestima qué tan rápido puede ocurrir. Y cuando empieza a desenvolverse, si la persona progresa a agotamiento o insolación, uno pierde la capacidad de percepción”, dijo el doctor Robert O’Connor, profesor y jefe de medicina de emergencia de la Universidad de Virginia en Charlottesville. “Es importante que esté atento a los problemas relacionados que con el calor que pueden afectar a las personas a su alrededor. Si alguien está sonrojado, mareado o le falta coordinación, puede ser una seña temprana”.

La deshidratación puede empezar después de estar expuestos a unas pocas horas de calor extrema, por eso es importante tomar más líquidos de lo usual, especialmente si se toman ciertos medicamentos. La fatiga, los dolores de cabeza, los calambres musculares, los mareos, la somnolencia y la resequedad bucal pueden ser señas de deshidratación.

La deshidratación causa que el corazón funcione más fuerte, y eso es peligroso. La hidratación ayuda al corazón a bombear sangre más fácilmente por los vasos sanguíneos y a los músculos. Y ayuda a que los músculos trabajen de forma eficiente.

Según un análisis de muertes vinculadas al calor emitido en 2016 por Agencia de Protección Ambiental, las temperaturas altas pueden ser un factor en muchas más muertes de las que tenían conocimiento las autoridades -o de las que pueden contar.

“Al estudiar cómo las tasas de mortalidad diarias varían con la temperatura en ciertas ciudades, los científicos han encontrado que el calor extremo contribuye a muchas más muertes de las que sugerirían los certificados de defunción”, indicó el informe. “Esto es porque el estrés de un día caluroso puede aumentar la posibilidad de morir por un infarto, otras condiciones enfermedades respiratorias como la pulmonía”.

Aunque que los infantes y las personas mayores son más vulnerables a los problemas vinculados al calor, hay medicinas que pueden causar que una persona sea más sensible al calor y a la deshidratación.

“Deberían de hablar con su médico y buscar información sobre sus medicinas para determinar si los predisponen [a esas condiciones]”, comentó.

El agotamiento por exposición al calor y la insolación son emergencias médicas graves que requieren tratamiento. Ambas condiciones pueden causar dolores de cabeza, náusea o vómitos. La insolación también puede causar fiebre alta, piel tibia sin sudor y confusión o falta de conocimiento.

La insolación no es lo mismo que un ataque cerebral. El ataque cerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se ruptura o cuando se obstruye por un coágulo. Las condiciones causan una disminución de la distribución de oxígeno en el cerebro.

Más allá de algunos de los síntomas físicos obvios y extremos que pueden causar las temperaturas abrasadoras, un estudio reciente mostró que pueden afectar nuestro razonamiento. Y no solo afecta a los más vulnerables.

La semana pasada, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard publicó un estudio que mostró que a comparación con estudiantes que vivían en dormitorios con aire acondicionado, estudiantes que vivían en dormitorios sin aire acondicionado durante una ola de calor tenían un peor desempeño en una serie de exámenes cognitivos.

El estudio se realizó por más de 12 días consecutivos en el verano 2016. A comparación con estudiantes que vivían en dormitorios con aire acondicionado, los estudiantes en edificios sin aire acondicionado mostraron tiempos de reacción 13.4 % más largos en exámenes de colores y palabras. En adición, sus calificaciones fueron 13.3 % más bajas en las pruebas de sumas y restas. Los hallazgos también mostraron que los estudiantes en dormitorios con aire acondicionado respondieron más rápido y tuvieron más respuestas correctas.

 Según investigaciones federales, los veranos calurosos y las olas de calor no terminarán pronto. De hecho, según la EPA y los CDC, las temperaturas altas atípicas han sido más comunes en décadas recientes, y se espera que las olas de calor sean más largas, más frecuentes y más intensas.

O’Connor dijo que anticipar y prepararse para el calor ayudará a prevenir los problemas.

“Tome mucho líquido y limite la cantidad de tiempo que pasa bajo el calor”, dijo. “Incluso cuando alguien pasa unos minutos en un ambiente de frío, eso puede prevenir una enfermedad vinculada al calor.

“Se deben limitar las actividades aire libre a temprano por la mañana o entrada la noche, y mantenerse en la sombra”, dijo O’Connor. “Puede ser difícil si uno trabaja al aire libre o en el campo de golf. Empape una tolla con agua fría y póngasela en el cuello. El enfriamiento por evaporación, empapar con agua y permitir que se evapore, es la mejor manera de eliminar el calor”.

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